CULTURA | Sin shows en centros culturales: crece la preocupación por la situación de los artistas

 

El sector se reúne hoy con autoridades municipales. Esperan algún tipo de solución que les permita continuar desarrollando sus actividades.


El fin de semana estuvo marcado por la ausencia de actividades artísticas en la ciudad y los espacios culturales que sostienen sus economías a través de espectáculos en vivo registraron una baja en la cantidad de público y, por ende, en sus ingresos semanales.

De acuerdo con referentes del Patio Cultural, uno de los espacios que alberga y le da visibilidad a gran cantidad de los trabajadores del rubro durante cada fin de semana, el caudal de público es menor, pero los realmente afectados de forma crítica son los artistas. 

El rubro cultural se vio en una encrucijada a partir del miércoles 14, cuando la Municipalidad estableció una prohibición para la realizarción de espectáculos en vivo, en un afán por controlar el aumento de casos y el incumplimiento de protocolos mayormente registrado en bares y grandes salones de fiesta de la ciudad.

La normativa aplica tanto para ambientes cerrados como al aire libre y regirá hasta el 30 de abril, momento en el que se espera una revisión de resultados y evaluación, que determinen si se sostendrá la medida o habrá modificaciones. 

Tras la aplicación de las restricciones, que alcanzan a bares, restaurantes, salones y cualquier otro lugar que cuente con alta concurrencia de personas, se disparó la alerta entre los trabajadores de la cultura independiente que, de forma autoconvocada, delinearon acciones para buscar soluciones a la prohibición que les impide trabajar. 

De hecho, la Asociación de Espacios Culturales Independientes de Corrientes (Aecic), que reúne a nueve organizaciones, junto con trabajadores del sector autoconvocados, realizaron manifestaciones pacíficas y signadas por su sello artístico: con carteles, caracterizaciones, música, intervenciones y performances, llevaron adelante cuatro reclamos desde la oficialización de la medida municipal.

En diálogo con El Litoral, el presidente de la Aecic y coordinador general de actividades del Centro Cultural Flotante Siete Corrientes, José Ignacio Oviedo, indicó que, si bien los espacios pueden seguir funcionando bajo el protocolo gastronómico, “al no haber funciones, el público merma. Lo que repercute directamente en las ventas” y agregó que además “hay gente que ya ni siquiera asiste al lugar, como los boleteros y los técnicos, de forma que no perciben ingresos”.  

Al respecto, José Acevedo, representante del Patio Cultural, expresó que el predio “experimenta un fenómeno que, lamentablemente, los demás espacios culturales no atraviesan y tiene que ver con un público estable que se siente como en su casa y genera una noción de comunidad”.  El joven hizo hincapié en que “los artistas son los más afectados porque se corta directamente su fuente de trabajo” y algunos decidieron mudar la presentación de sus obras a Resistencia. La situación de emergencia por la pandemia y el aumento de casos visibilizó la precariedad con la que el rubro actúa y la incertidumbre que viven.

En ese sentido, Acevedo destacó que “los trabajadores de la cultura están acostumbrados a la inestabilidad” y que, aunque eso no es positivo para el sector, los obliga a “renovarse y reinventarse de forma constante”. 

Por ello, los trabajadores del Patio Cultural ayer protestaron como lo saben hacer: con creatividad. 

Para demostrar que la presencia de un artista no incide en el funcionamiento del lugar, invitaron a su público a concurrir y llenar el espacio disponible de acuerdo con el protocolo habilitado. 

“Desde la arbitrariedad, ignorancia y falta de interés nos quitaron lo único que nos mueve, lo que nos hace ser y renacer, nuestro cable a tierra y nuestro sustento para llevar el pan a casa”, escribieron en sus redes.    


(Litoral)